La restauración Meiji, el florecer de Japón

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La restauración Meiji, el florecer de Japón

Desde el año 1639 hasta el año 1853, Japón estuvo aislado del exterior debido a la política de cierre de fronteras conocida «Sakoku (鎖国, país cerrado”). El objetivo era alejar al pueblo de pensamientos y filosofías occidentales que el shogunato Tokugawa consideraban dañinos para el devenir del país. Solo había una pequeña puerta al comercio exterior, la pequeña isla de Dejima. Un lugar donde los comerciantes extranjeros podían vender sus productos de forma controlada y sin entrar en ningún momento al país. Esta situación cambiaria con la era conocida como la Restauración Meiji.

Esta política se mantuvo hasta que en 1853 Matthew C. Perry, un destacado oficial naval estadounidenses rompió el aislamiento internacional de Japón y lo forzó a abrir sus fronteras. Se impulsó el Tratado de Kanagawa por el cual los puertos de Shimoda y Hakodate quedaban abiertos para el comercio con Estados Unidos. Las influencias extranjeras comenzaron a entrar de nuevo en Japón que tuvo que hacer un esfuerzo por cerrar la brecha tecnológica.

Pintura representando el tratado de Kanagawa

Se conoce como Bakumatsu a el período crucial en la historia de Japón que abarcó desde 1853 hasta 1867. Marcó el declive del shogunato Tokugawa y el camino hacia la modernización del país.

Imagen del Shogun Yoshinobu Tokugawa

Nace el Shinsengumi para proteger al Shogun

En medio del torbellino de cambios y agitación política durante el Bakumatsu, una figura icónica emerge en la historia de Japón: el Shinsengumi. Esta milicia samurái, fundada en 1863 que desempeñó un papel destacado en la defensa del shogunato Tokugawa.

El Shinsengumi fue establecido en Kyoto por el comandante Kondō Isami y el vicecomandante Hijikata Toshizō. Su misión era defender el shogunato Tokugawa y preservar la autoridad del emperador, proteger la ciudad de Kyoto de las fuerzas proimperiales y las facciones rebeldes, además de realizar también funciones policiales.

Hijikata Toshizō, vicecapitan del Shinsengumi

Los miembros del Shinsengumi eran principalmente samuráis de clase baja, a menudo sin tierras o empleo estable. Eran hábiles en el manejo de la katana y se adhirieron a un estricto código de disciplina y lealtad.

Se produce la rebelión en contra del Shogunato, el paso definitivo para el inicio de la restauración Meiji

No todo el mundo estaba de acuerdo con la nueva situación. Creían que el Shogunato se había debilitado y la situación económica había empeorado. Algunos Daimyo descontentos con la dirección que había tomado el gobierno del Shogun Tokugawa, iniciaron una rebelión. Los clanes Chōshū y Satsuma, enemigos en el pasado, formaron una alianza con el objetivo de derrocar al Shogun y reestablecer el poder del emperador.

Se iniciaron una serie de batallas conocidas como las guerras Bosin. La batalla más crucial fue la de Toba-Fushimi (1968) que resultó en una dura derrota de las fuerzas leales al shogunato por parte de las fuerzas imperiales, lo que debilitó significativamente la posición del shogunato.

Durante la batalla de Aizu ocurre un evento muy conocido popularmente en Japón. El incidente del Byakkotai.

El Byakkotai fue un grupo de jóvenes samuráis de Aizu que lucharon en la batalla del mismo nombre. Compuestos principalmente por adolescentes, este grupo luchó valientemente pero, al ver las llamas de la ciudad de Aizu desde una colina distante, creyeron erróneamente que su castillo había caído. En lugar de enfrentar la vergüenza de la derrota, optaron por realizar el seppuku (suicidio ritual).

Miembros del Byakkotai

Se les recuerda como símbolos de lealtad, sacrificio y determinación en tiempos de adversidad. El Byakkotai encarna la esencia de la ética samurái y sigue siendo un ejemplo de coraje en la historia japonesa.

El final del Shinsengumi

El Shinsegumi lucho en diversas escaramuzas y batallas, siendo su participación en la Batalla de Toba-Fushimi uno de los momentos más críticos.

Sin embargo, a medida que avanzaba la Restauración Meiji y el shogunato Tokugawa perdía influencia, el destino del Shinsengumi también se oscurecía. En 1868, el Shinsengumi sufrió una derrota decisiva en la Batalla de Kōshū-Katsunuma. Su líder, Kondō Isami, fue capturado y posteriormente ejecutado, marcando el fin oficial de la milicia.

Las hazañas del Shinsegumi han sido inmortalizadas en literatura, cine y otros medios.

Kondō Isami, capitan del Shinsengumi

Comienza la restauración Meiji

El Shogun Tokugawa Yoshinobu, en 1867, renunció al poder y restauró el gobierno imperial. Esto marcó el inicio de la Restauración, con el Emperador Meiji asumiendo un papel central en la dirección del país.

Durante la era Meiji, Japón experimentó un florecimiento cultural y tecnológico. Japón abrazó la modernización y buscó aprender de las potencias occidentales. Se adoptaron reformas en la educación, se establecieron nuevas instituciones gubernamentales y se modernizaron las fuerzas armadas. Esto último crearía los mimbres para el poderoso ejército que formó durante los eventos de la segunda guerra mundial.

A medida que Japón abrazaba la industrialización y la modernización, surgieron varias empresas que desempeñaron un papel fundamental en el crecimiento económico y el desarrollo del país. Algunas de las empresas más prominentes que aparecieron durante la Restauración Meiji incluyen:

Mitsubishi: Fundada en 1870 por Iwasaki Yataro, Mitsubishi fue una de las empresas más influyentes en la Restauración Meiji. Inicialmente, se dedicaba al transporte marítimo, pero con el tiempo diversificó sus operaciones en diversas industrias, como la minería, la energía, la construcción naval y la banca. Mitsubishi desempeñó un papel crucial en el desarrollo industrial y tecnológico de Japón.

Yamaha: Fundada en 1887 por Torakusu Yamaha, inicialmente como una empresa de reparación de órganos, Yamaha se convirtió en una compañía líder en la fabricación de instrumentos musicales y productos electrónicos.

Las carnes de origen occidental, como la carne de res y el cerdo, también se hicieron más accesibles en Japón. Esto condujo al desarrollo de nuevos platos que incorporaban estas carnes, como el katsu (filete empanado y frito), el yakiniku (parrillada de carne a la mesa) o el gyunabe (carne de res hervida en sopa miso y otros condimentos).

La Yakuza o Gokudou adquirió especial importancia en esta época. Originalmente, habían surgido como grupos de defensa y socialización durante la época del Shogunato, pero eventualmente se involucraron en actividades ilegales, incluyendo negocios, extorsión y juego. A menudo llenaron vacíos de poder y eran vistos como fuerzas semi-legales en la sociedad. Muchos rōnin (samuráis sin señor), maleantes o parias encontraban en estas organizaciones un lugar donde eran aceptados e integrados. La etimología del nombre hace referencia a la peor jugada que se puede tener en una variante del juego de cartas hanafuda conocida como oicho kabu. Ya(ocho)Ku(nueve)za(tres). Esto significa que se retrataban como el último escalón de la sociedad japonesa.

Se introdujeron estilos arquitectónicos occidentales en la construcción de edificios públicos, estaciones de tren y otras estructuras. Esta combinación de elementos arquitectónicos occidentales y japoneses resultó en un estilo único conocido como «Meiji-zukuri». Los edificios tradicionales de madera cedieron paso a estructuras de ladrillo y acero. La llegada de arquitectos y urbanistas extranjeros contribuyó a la planificación de espacios públicos y edificios modernos.

La modernización del transporte, como la introducción de ferrocarriles y tranvías, facilitó la movilidad en la ciudad y contribuyó a la expansión urbana.

La antigua ciudad de Edo paso a llamarse Tokyo (東京), la capital del este. La ciudad sufrió una rápida expansión en población e industrial. La demanda de mano de obra en las fábricas atrajo a muchos ciudadanos del ámbito rural. La construcción de viviendas e infraestructuras aumentó considerablemente. Se sentaron las bases culturales y sociales que caracterizan a la actual ciudad de Tokyo.

Distritos como el de Asakusa y el de Kamakura se convirtieron en populares y bulliciosos lugares de ocio donde sentía la influencia occidental.

aerial photo of road
Distrito de Asakusa actualmente

La restauración Meiji fue el punto de inflexión que sentó las bases para que Japón lograra la potencia militar que tuvo en la primera parte del siglo XX y el poderío económico que tuvo después.

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